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Inaugurada la exposición 'El derecho a la maternidad de las mujeres con discapacidad'

11/29/2018

Durante el evento se entregaron también los galardones del III Concurso de Fotografía ‘Generosidad’, promovido por la Fundación CERMI Mujeres y el Real Patronato sobre Discapacidad, cuyo primer premio recayó en la imagen ‘Amor sin condición’, de Vicente Guill Fuster.

Fotografía 'Amor sin condición', de Vicente Guill Fuster, ganador del primer premio, en la que se ve a una mujer con discapacidad que sostiene en sus brazos a un bebé de pocos meses con síndrome de Down que descansa a

“Porque juntas construimos el presente y proyectamos el futuro”. Con este lema, la secretaria de Estado de Servicios Sociales y secretaria general del Real Patronato sobre Discapacidad, Ana Lima, quiso sumarse a las reivindicaciones expuestas por la Fundación CERMI Mujeres (FCM) durante la inauguración de la exposición fotográfica ‘El derecho a la maternidad de las mujeres con discapacidad’, que ha tenido lugar esta tarde en la sede de la entidad.

“Es realmente emocionante para mí estar hoy aquí, porque personalmente tengo un enorme compromiso con los derechos humanos, con el feminismo y con la integración social”, afirmó Ana Lima durante su intervención. “Por eso es fundamental estar apoyando actos como éste, que dan visibilidad a la doble discriminación que sufren las mujeres y niñas con discapacidad”.

Acompañada por la vicepresidenta ejecutiva de la Fundación CERMI Mujeres, Ana Peláez, la secretaria de Estado quiso destacar el compromiso de la FCM por la igualdad efectiva de las mujeres y niñas con discapacidad desde la perspectiva de los derechos humanos y recordó que, según la Organización de Naciones Unidas, una de cada cinco mujeres vive con una discapacidad, lo que supone un 19,2% del total de las mujeres, frente al 12% que representan los hombres con discapacidad de la totalidad de la población masculina.

Por su parte, Ana Peláez quiso destacar la importancia de las obras expuestas, “que ponen en valor un derecho fundamental que se sigue cuestionando: el que tienen las mujeres con discapacidad cuando quieren ser madres. Y las convenciones internacionales, desafortunadamente, siguen negando este derecho, como ha sucedido con el caso de Fátima Wadi, la mujer siria con una discapacidad física del 86% a la que intentaron arrebatar la tutela de sus hijos e hijas, incluida la bebé que acaba de nacer”.

“Tenemos que seguir luchando. Queda mucho por avanzar en este camino, que comienza muchas veces con prácticas terribles donde directamente niegan desde la más tierna adolescencia el derecho a la maternidad de mujeres con todo tipo de discapacidades”, afirmó Ana Peláez. “Por eso hoy queremos alzar nuestra voz, nuestro grito silenciado para que la sociedad reconozca nuestro derecho a ser madres, a permanecer con nuestros hijos e hijas y a disfrutar de este derecho en igualdad de condiciones con las demás personas”.

Entrega de premios

La exposición ‘El derecho a la maternidad de las mujeres con discapacidad’ está formada por instantáneas del III Concurso de Fotografía ‘Generosidad’ que la FCM pone en marcha junto al Real Patronato sobre Discapacidad. Como bien recoge el propio título de la muestra, este año se ha centrado en el derecho a la maternidad de las mujeres con discapacidad. Por este motivo, durante la inauguración de esta tarde, se entregado también los premios del concurso. Así, el primer premio (dotado con 3.000 euros) ha sido para la fotografía ‘Amor sin condición’, de Vicente Guill Fuster, y el segundo y tercer premio (2.000 y 1.000 euros) han sido concedidos a dos instantáneas de Nacho Izquierdo.

Para el jurado, que ha valorado la originalidad, calidad técnica y estética, la sensibilidad social y la capacidad crítica y comunicativa de las obras, además de su adecuación al tema propuesto, la imagen ganadora representa a la perfección el derecho de las mujeres con discapacidad a ser madres. En ella se puede ver a una mujer con discapacidad que sostiene en sus brazos a un bebé de pocos meses con síndrome de Down que descansa apaciblemente.

En esta tercera edición del concurso ‘Generosidad’ han participado un total de 30 personas (nueve mujeres y 21 hombres), que presentaron 70 fotografías.

Lectura del manifiesto

Como broche final al acto, tres niñas con discapacidad fueron las responsables de poner voz públicamente al manifiesto elaborado por la FCM con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Con este documento, la entidad quiere recoger las principales reivindicaciones de las niñas con discapacidad. Por este motivo, ha sido redactado con un lenguaje claro, sencillo y directo, de modo que pueda ser comprendido, leído y utilizado por las propias niñas con discapacidad en primera persona.

“En España somos más de cincuenta mil las niñas con discapacidad. Muchas de nosotras vivimos sobreprotegidas y no podemos expresar nuestras opiniones sobre cuestiones fundamentales que afectan a nuestras vidas: sobre nuestra educación, sobre dónde y con quién queremos vivir cuando nuestras familias se separan, sobre nuestras amistades y lo que queremos ser de mayores”, expone, entre otros muchos asuntos clave, la FCM en su manifiesto.

El texto recuerda, además, que existen tratados internacionales (como la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Convención de los Derechos del Niño) que ordenan a los Estados parte a proteger los derechos humanos y fundamentales de las niñas con discapacidad, obligando a los países a tomar todas las medidas necesarias para asegurar su protección y la libertad de expresión sobre todo lo que les afecta, teniendo en cuenta su edad y madurez. De este modo, desde la entidad reivindican que las menores puedan recibir asistencia adecuada conforme a su discapacidad y edad, y piden asegurar que puedan mantener su fertilidad, en igualdad de condiciones con las demás niñas y niños.

En definitiva, una clara reivindicación desde la FCM para erradicar por completo la esterilización en mujeres y niñas con discapacidad y lograr una educación adecuada y de valor tanto en el ámbito de la sexualidad como en el terreno del cuidado personal. Todo ello, apostando por una mayor colaboración y educación de las familias y los profesionales dedicados a su cuidado, así como por la creación de espacios para que puedan participar en las organizaciones que las representan.


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